Nuestros Pastores

La historia de los pastores Mario y Blanca Guadron no es solo la crónica de una vida compartida, sino el testimonio de cómo Dios une dos caminos distintos para formar un solo propósito inquebrantable.

Pastores Mario y Blanca Guadron

Dos Orígenes, Un Destino

Mario Guadron nació en 1961 en El Salvador, en el seno de un hogar que no conocía el Evangelio. A los 17 años, impulsado por la búsqueda de oportunidades, emigró a los Estados Unidos. Sin embargo, el «sueño americano» pronto se tornó en una pesadilla emocional. En medio de una crisis profunda que lo llevó a considerar el suicidio, Dios intervino de manera sobrenatural. 

 

Aunque Mario no creía en el mensaje evangélico, el Señor lo guio hasta una iglesia donde, de la noche a la mañana, su vida fue transformada por completo.

 

En esa misma época, el camino de Mario se cruzó con el de Blanca. Nacida en 1960 en San Miguel, El Salvador, Blanca creció en un hogar cristiano, nutriendo su fe desde la infancia. A los 14 años llegó a los Estados Unidos de la mano de sus hermanos, manteniendo siempre su devoción. Cuando ambos tenían 19 años, se conocieron en la iglesia. Tras dos años de noviazgo, unieron sus vidas en matrimonio en 1980.

La Prueba de la Paciencia y la Reconciliación

A pesar del inicio prometedor, la fe de Mario enfrentó una dura prueba. Tras unos años en el Evangelio, se apartó de los caminos de Dios durante casi dos décadas. Fueron 19 años de desierto, un tiempo en el que Blanca se convirtió en el pilar espiritual del hogar. Con una fe inquebrantable y la convicción de que Dios cumpliría Su promesa, ella nunca dejó de orar por su esposo ni de aferrarse a la mano del Señor.

 

La respuesta llegó en el año 2001. En un momento de confrontación divina, Mario sintió el temor de Dios y el llamado urgente al arrepentimiento. Ese año, decidió reconciliarse plenamente con el Señor, marcando el inicio de una etapa de fidelidad absoluta que perdura hasta el día de hoy.

El Llamado al Pastoreado

Durante años, los Guadron sirvieron con humildad en diversos ministerios de su iglesia central, siempre bajo la guía de su pastor. Aunque recibieron múltiples profecías que anunciaban que un día pastorearían, ellos veían ese llamado como algo lejano.

Sin embargo, en 2020, una emergencia en la iglesia de Mission Hills cambió el rumbo de sus vidas. 

 

El pastor anterior se retiró inesperadamente, dejando a la congregación desamparada. Movidos por la compasión y viendo la necesidad del pueblo, Mario y Blanca se ofrecieron como voluntarios para servir como pastores interinos.

 

Lo que comenzó como una ayuda temporal por un año, se reveló como el cumplimiento del diseño de Dios. La gracia que hallaron ante la congregación y el fruto de su trabajo confirmaron su llamado. Así, el 27 de junio de 2021, fueron oficialmente comisionados como los pastores de la obra.

Un Legado en Construcción

Hoy, con 46 años de matrimonio y una familia compuesta por cuatro hijos y sus nietos, los pastores Guadron continúan su labor con pasión. Aunque atraviesan el desafío de ver a algunos de sus hijos fuera de los caminos de Dios, mantienen la misma fe que sostuvo a Blanca durante años: la certeza de que Dios es fiel. Actualmente, cuentan con el apoyo de uno de sus hijos en el ministerio de alabanza y de una de sus nietas.

 

Bajo la cobertura de la Iglesia Central Guerreros de Cristo, Mario y Blanca Guadron no solo pastorean una congregación; lideran con el ejemplo de quien ha sido rescatado del abismo para ser convertido en un instrumento de vida.

"Preparando Guerreros en el campo de batalla de la fe."

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